Estar en Armonía - Roberto Ortega
Terapias y actividades para el bienestar personal

"ARTÍCULOS PUBLICADOS DE REGISTROS AKÁSHICOS"



Sanación a través del Akasha

Integrar nuevas frecuencias de Luz

 “La sanación es como la respiración: es natural”

Osho

 

“Parte de la curación está en la voluntad de sanar”

Séneca


Cuando se mira hacia el pasado y se compara con el presente, podemos comprobar que los tiempos han cambiado. Las costumbres y los valores de las personas son también un tanto diferentes y a nivel científico se puede constatar que las radiaciones solares son más intensas y que el número de tormentas solares se ha acrecentado en los últimos tiempos, repercutiendo nuestro campo magnético y el del planeta. En un cierto nivel, la conciencia colectiva está más despierta —los seres humanos tienen nuevas inquietudes a la hora de evaluar su propio bienestar— y nuevos conceptos de ideas y terminologías se van asentando poco a poco en lo cotidiano.

Recuerdo la primera vez que escuché la palabra reiki hace ya más de 10 años. A decir verdad, ¡me sonó a chino! Curiosamente, luego me enteré que era una técnica de  imposición de manos cuyo origen se remontaba a Japón. Ahora, haciendo cierto balance,  me doy cuenta de que el Reiki está funcionando en hospitales, asociaciones, organizaciones, entre muchos otros lugares, y se ofrece como una consulta desde un planteamiento de terapia alternativa. Y es en este punto cuando tomo consciencia en cómo van encajando nuevas técnicas y métodos de auto consciencia y tecnicismos, en proporción a la apertura del consciente colectivo y en proporción a ese cambio planetario que se está manifestando permanentemente en estos tiempos.

Creo que estamos en un momento de transición, un momento de dar un salto cuántico, un salto de verdaderas transformaciones internas y externas. Ya no hay marcha atrás, solo queda seguir subiendo peldaños, uno tras de otro, integrados con lo que somos, lo que sentimos y pensamos. Es momento de soltar el equipaje antiguo y de reconectarnos con lo nuevo, que puede llegar a ser más liviano, sutil y fresco. La sombra, la dualidad, las emociones más densas hay que aceptarlas, amarlas, acogerlas y transformarlas. Ya no es cuestión de negar todo lo que hay dentro de nosotros, sino de mirarnos de verdad, siendo sinceros y amarnos en la luz y en la oscuridad. Lo que estaba oculto, ahora se está manifestando; lo que estaba dormido, ahora se está despertando.

Es un tiempo de sanación, y esto ocurre en todos los ámbitos: en lo sentimental, en lo familiar, en lo laboral... Recordemos que sanación, palabra derivada del latin sanāre, hace referencia a un proceso de cura o de equilibrio. La curación, a su vez, alude a la posibilidad de restaurar la salud de un organismo desequilibrado, enfermo o dañado, ya sea de manera física o psicológica. Estamos, por tanto, en tiempos en los que es posible restablecer nuestro biorritmo interno y externo. Se crea así un equilibrio permanente y armónico en todos los niveles y ámbitos, con una salud sana tanto en lo mental, como en lo emocional, físico y energético.

Centrémonos ahora en uno de esos nuevos términos que, tal como el reiki, se van asentando poco a poco en nuestros días y que cada vez más personas van asimilándolo e integrándolo en lo cotidiano: el “Akasha”. Éste proviene del lenguaje clásico de la India, el sánscrito, y significa éter, que es el quinto elemento, el cual contiene a todos los demás- tierra, fuego, agua y aire.  El Akasha es lo que nos envuelve, lo que nos rodea, lo que somos, lo que respiramos y lo que percibimos. Son frecuencias de luz que siempre han estado ahí, que están vivas y que tienen su propia conciencia. Ahora estamos más preparados, por todo el crecimiento personal y el cambio que vivimos, de poder identificarlas y fluir en ese campo akáshico en el que formamos parte.

Es como si os dijera que somos una gota del océano, y que, en su momento, tomamos consciencia de que éramos esa gota. Bueno, pues ahora es cuando estamos tomando conciencia de que no sólo somos una gota, sino de que hay un océano del que formamos parte, y por tanto, de que somos él mismo. Como gotas, somos un fractal, una parte del propio océano. Cuanto más entendamos al campo akáshico, más nos descubriremos a nosotros mismos y más alineados estaremos con lo que es una salud perfecta. Como ya indiqué, tanto en el nivel mental, emocional, físico y energético.

Cuando uno empieza a integrar en sus vidas la conexión con el Akasha, la sanación empieza a emitirse de manera indirecta o directa (si la focalizamos intencionadamente). Simplemente es saber que hay nuevas frecuencias de luz e información que llegan a nuestras vidas, que se están asentando en nosotros y en el planeta. Tales frecuencias están integradas en el campo etérico que nos rodea, envuelve y somos parte. Estamos sostenidos y protegidos en un campo mágico de permanente evolución y que integra la dualidad en la unidad. Por ello, sugiero que estemos receptivos al cambio, a la nueva luz y en apertura a lo nuevo.

La sanación akáshica es permitir que frecuencias de luz e información superior se asienten en todo lo que somos y en todos nuestros asuntos (de manera consciente o inconsciente), para que se restablezca un orden de plenitud, equilibrio y armonía perfecto en uno mismo.

Ejercicio sencillo de programación a través del Akasha:

1.   Realiza tres respiraciones profundas.

2.   Invoca o pon una intención de conectar con el Akasha o esas frecuencias de luz superior que provienen del campo akáshico.

3.   Y mientras te envuelves en esa luz, mentalmente da una orden de desprogramar algo que necesites sanar, liberar o transformar.

Ejemplos. Me libero y desprogramo en mí el cansancio físico.

Me libero y desprogramo en mí cualquier miedo conocido o desconocido.

4.   Exhalas soltando lo que deseas transformar. (Seguimos envueltos en luz)

5.   Y a continuación programas un comando positivo o favorable para que se asiente en tu persona.

Ejemplo. Me programo de vitalidad y ganas de vivir.

Me programo de valor y constancia para cumplir mis objetivos y proyectos.

6.   Respira profundamente y relaja.

 

Dejando atrás el Ego limitante.

Los Registros Akáshicos y la Paz Interior.
 

Si el camino que estás recorriendo te ha desubicado y te sientes perdido, entonces busca otro.

Si el camino que tienes delante no es posible abandonarlo, entonces abandónate a él, observa, conecta y fluye a favor de su vertiente.

Si el camino en el que estás desaparece de golpe y la niebla del ocaso se inmiscuye en todos tus pasos, para, respira en silencio, detente, no hagas nada, y observa.

Sonríe en la oscuridad, llora si has de llorar, e incluso retuércete si es necesario, pero eso sí, sé siempre consciente de cada uno de tus actos y pensamientos. Es muy fácil caer en esa espiral de queja, reproche y victimísmo, ya sea hacia ti o hacia los demás; es muy fácil entrar en esa dinámica en forma permanente porque así es como nos han educado y acostumbrado a comportarnos en circunstancias difíciles. El ego limitante -- la mente inferior, como también yo lo llamo debido a que acota nuestra posibilidad de expansión--  es tan listo y tan sutil que es capaz de engañarnos para conseguir su porción de alimento. De esta manera, teniendo en cuenta nuestros puntos débiles, el ego actúa y aleja nuestra paz interior, y cuando tiene un gran peso en nosotros, su fuerza y su carga desestabilizan y agotan todos los ámbitos de nuestras vidas.

Estamos llegando a un punto de desconexión, donde los archivos del consciente colectivo, de las vidas pasadas, de la familia, de los ancestros, del ADN, de la memoria celular, etc, etc, etc, se han transformado en una especie de virus que está afectando a nuestro programa de vida (nuestro disco duro),  y en vez de realinearnos y llevarnos a apostar por ser fieles a nuestras sensaciones y sentimientos más puros, nos arrastran por la marea de dudas, miedos e inseguridades que flotan como transatlánticos, ensuciando la mente y confundiendo las emociones que atoradas intentan liberarse a cualquier precio.

La etapa del cambio aparece en los momentos de reajuste personal y/o social. Aunque difícil, sostener este proceso es una gran oportunidad de conectar con tus habilidades, virtudes y dones. Sin embargo, ¿estamos aprovechando estos momentos de cambio, de resurgimiento y de transformación? Ahora es cuando por fin se nos ofrece la posibilidad de crecer, aprender e integrar lo que nos sucede desde un estado consciente; es la era de Acuario, del despertar de nuestra conexión interior. Intenta no caer de nuevo en ese ego limitante, ama a tu sombra manifestada en tus defectos, tus vulnerabilidades y en todo aquello que piensas que es oscuro de ti, y reconoce así toda tu luz.

El cambio que se está viviendo acelera todos los procesos y todo aquello en lo que somos y en lo que formamos parte: cuerpo, emociones y pensamientos, enlazados entre sí y en plena transformación.  Es un tiempo sin tiempo que hay que aprender a disfrutar donde nuestras percepciones evolucionan a un estado de mayor conexión, son momentos de gratitud porque la sociedad se abre a nuevos conceptos y frecuencias que se instalan en el inconsciente para después florecer de manera espontánea como la flor de loto que se abre en el fango. Todo es Luz e información y todo queda registrado en el “Akasha” --fragmentos de hilos de consciencia que se filtran en nosotros en su estado expansivo y envuelven todo lo que somos: cuerpo, alma y espíritu--. La energía akáshica, esa Luz superior, ya no es una incógnita, por eso mismo hay que saber fluir con el Akasha y entrar en ese estado de plenitud que se nos ofrece.

Somos más sensitivos debido al aprendizaje que llevamos en nuestras espaldas, y por ello tenemos la capacidad de orientarnos a nosotros mismos para poder estar en el verdadero camino que nos sintamos merecedores. Abrir tu campo de visión, tu intuición, tu conexión interna, sensibilizar tus sentidos, permitir ese arropo de protección de tu propia divinidad, dejar atrás ese ego limitante, es uno de los primeros pasos para entrar en los Registros Akáshicos. Dichos registros, que a su vez nos ayudan a descubrir tu verdadero Yo y a actuar en consecuencia contigo mismo, crean un lugar permanente de Paz Interior porque al sostener esa Luz en lo cotidiano hacen que el ego limitante se transforme en mente superior y que todos tus pensamientos, sentimientos y acciones se movilicen desde un estado de vibración y percepción elevados.

Te animo a que sigas creciendo y que abras esa compuerta al mundo de lo mágico, al mundo del “Akasha” donde todo está registrado, pasado-presente-futuro, al igual que tus emociones, pensamientos y cuerpo, todo en uno, la Unidad.

Inhala profundamente, observa, visualiza el verdadero camino que deseas recorrer, recoge todo lo que necesitas para ponerte en marcha y avanza…

Te sugiero que hagas este ejercicio: haz una respiración profunda, observa, sólo observa, otra respiración de nuevo si es necesario, y llega el silencio, llega tu cuerpo, te llegan emociones… algunas de dolor, carencia, otras de calma, esperanza… observa, respira, llegan imágenes, colores, formas, luz, sosiego, añoranza, llega el pasado, lo que fuiste y lo que eres, recuerdos, proyectos… observa, respira, llegan anhelos, personas, tu realidad, introdúcete más en tu interior. ¿Qué hay allí? Observa, suelta, respira, permítete estar en calma, neutralidad, paz... y ahora escucha, escucha atentamente, sincérate, ahonda dentro, muy adentro, conecta, tus latidos, el corazón, ritmo, movimiento, vida, pasión, amor, y en ese espacio sagrado que has creado mentalmente afirma:

 “Acepto los cambios y recibo las nuevas posibilidades que vienen con ellos, yo soy paz y calma en movimiento”.

 Respira profundamente y relájate.

 

“Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo”.
Proverbio árabe

 

Los Registros akáshicos y puntos de gracia.

Los Registros Akáshicos, también llamado Libro de la Vida contiene toda la información de nuestros ancestros o antepasados, de todas las décadas de la existencia y de la esencia de uno mismo. Los RA contienen el conocimiento del pasado y el presente del viaje del Alma desde su inicio, así como todas las posibilidades de su desenvolvimiento futuro. Energía sutil y de Amor Incondicional que siempre está dispuesta a ser reclamada de una manera sencilla, como debe ser todo en esta vida “sencillo”, y deseando de un modo humilde que se recuerde, se expanda e ilumine a quien tiene que iluminar; ya que su luz, su sabiduría y su magnetismo libera- limpia- abre- calma y hace recordar quien realmente somos.

Los Registros Akáshicos “RA” es un método de Canalizar información, de responder y resolver cualquier pregunta y siempre desde la esencia de la persona, con una actitud de apertura, confianza y unión. Desde ese “plano, dimensión o consciencia acrecentada” sucede un reajuste donde se pueden ver patrones o bloqueos que impiden el crecimiento de uno mismo, los cuales a veces nos producen cierto desasosiego, miedo, inseguridad, frustración, etc; por eso es interesante darse cuenta que es lo que produce esos patrones o creencias limitantes y profundizar en ellos para que desde un aspecto de aceptación y un nuevo enfoque de ese mirar se integren y dejen paso a las virtudes que se esconden en sus sombras.

Por ello y para adentrarnos en nosotros mismos y en nuestra evolución hablaremos de los Puntos de Gracia, que se ofrecen a través de los RA.


¿Qué es la Gracia?

La Gracia es la voluntad de Dios/Espíritu/La Fuente de liberarnos de todo lo que estemos dispuestos a entregarle, la Gracia es Amor puro que es dado para regenerar y fortalecer a los seres humanos y a nuestro organismo. Todos tenemos la capacidad de abrirnos y pedir que la Gracia descienda sobre nosotros. Lo único que tenemos que hacer es pedirla y estar dispuestos a recibirla en Gratitud. La Gracia se extiende a todos los Seres Humanos de la Tierra y está presente todo el tiempo. Depende de un individuo si acepta o no recibir los dones y todas las bendiciones de la Gracia.

“Los Puntos de Gracia” son usados para que te ayuden a abrirte a esta hermosa e incondicional energía, y son una acción física realizada para estimular el movimiento energético en todos los niveles de la persona (físico, emocional, mental, espiritual, consciente, inconsciente y genético) para que puedas regresar a un lugar de Paz y alineamiento contigo mismo y con la conexión Cielo-Tierra.


¿Dónde se encuentran?

Los puntos de gracia están localizados en la palma de la mano. *(Imagen de la mano-foto).


Puntos de transcendencia-gracia (a)


mano con puntos de gracia


 Punto 1 – Punto de Gracia Principal: Este punto trabaja liberando emociones y/o pensamientos actuales. Libera cualquier asunto, creencia, opinión, emoción y resistencias. Integra nuevas introspecciones creando puntos de referencia positivos.

Punto 2- Punto de Liberación del Cuerpo: Trabaja liberando dolores o tensiones de nuestro cuerpo físico. Liberando energía inmóvil, estancada (problemas, juicios, creencias…). Energía retenida en el ámbito de la memoria celular.

Punto 3 – Punto de linaje Genético o Ancestral: Trabaja con emociones y/o pensamientos provenientes del pasado, de ésta u otras vidas, y con aquellos patrones de nuestro linaje familiar o álmico.


Cómo utilizar los puntos de gracia:
1º Hacer varias respiraciones profundas, relajar cualquier tensión a nivel físico.

2º Pedir la conexión y de una manera consciente el acceso a la Gracia Divina, visualizar como desciende pasando a través nuestro.

3º Tocar el punto de gracia que se desee trabajar.

4º Estar el tiempo que uno sienta que necesita, ya sean 5 minutos como media hora.

5º Finalizar con una respiración profunda.

Nota: Los puntos de gracia siempre se efectúan en la palma de la mano y se realiza una ligera presión con el pulgar de la otra mano de una forma continuada para que se establezca la conexión y su correspondiente activación, son como una especie de Mudra. Puede ser tanto en la derecha como en la izquierda, pero es recomendable que cuando se elija una de ellas, siempre que se vaya a trabajar con cualquiera de los puntos, sea en la misma que ya se ha elegido previamente.

Usar los puntos de gracia de una forma continuada, con una respiración consciente y pensando en algún patrón concreto a trabajar, se producirá una liberación y un darse cuenta del proceso en el que la persona se encuentra en esos momentos.

Utilizando la Gracia, re-direccionamos nuestra mente-ego-emociones hacia un estado de Paz cada vez mayor. Esto nos da más Libertad para elegir conscientemente y poder co-crear nuestro propio camino. Estado de Paz que es fundamental en estos tiempos del día a día donde muchas veces nos vemos arrollados por la vorágine de la sociedad donde la inconsciencia resurge y nuestro eje se tambalea en ese tumultuoso remolino que nos maneja, manipula y ahoga.

“Ahora es momento de entrar en nosotros mismos y confiar en nuestras posibilidades hablando desde el corazón, es momento de apertura, de cambios, de saber que somos Luz, por lo tanto lo único que tenemos que hacer es volver a recordar.”

 


Registros akáshicos y Oración del Perdón.


AKasha es una palabra en sánscrito que significa  << éter >> : lo que penetra todo en el espacio. Originalmente significaba << radiación >> o << resplandor >> y en la filosofía hindú Akasha era considerado el primero y el más fundamental de los cinco elementos – los otros eran Vata ( aire ), Agni ( fuego ), Ap ( agua ) y Prithivi (tierra ). Akasha reúne las propiedades de los cinco elementos: es la matriz de la que emerge todo lo que perciben nuestros sentidos y a lo que todo vuelve al final. El Registro akáshico ( también denominado la Crónica akáshica ) es el archivo permanente de todo lo que ocurre y de lo que ha ocurrido en el espacio y en el tiempo.

“ Ervin Laszlo :  La ciencia y el campo akáshico “


Hecha esta introducción de Ervin Laszlo, filósofo de la ciencia, teorista de sistemas y autor de numerosas obras, podemos añadir que en el akásha se almacena toda la información de nuestro linaje álmico y de todos nuestros ancestros, integrando a su vez un patrón de unidad, donde lo dual no forma parte de esta energía sutil ya que el concepto del Todo es su premisa. Toda nuestra sabiduría se encuentra en esta energía y acceder a ella permite que nuestro presente sea más consciente y más ligero de esas cargas que por regla general incorporamos constantemente, haciendo que el caminar del día a día sea más cansado y más pesado.

Por eso una de las cosas que vamos a comentar ahora es respecto a la Culpa y el Perdón; al hacer una lectura de Registros Akáshicos he podido comprobar que hay un patrón o creencia limitante que por regla general suele predominar en las personas y es el sentimiento de “culpa”, ya sea hacia nosotros mismos, por cosas que nos hicimos, supuestos auto-sabotajes donde el ego se retroalimenta de esas carencias que posee nuestro ser, miedos, complejos e inseguridades, culpa por existir, por pensar que hemos hecho daño a las personas que nos rodean, a seres queridos, amigos, parejas… Culpa que no nos pertenece, quedándose esa emoción incorporada en el inconsciente, ya que en su día nos la adjudicaron y nosotros decidimos tomarla con los brazos bien abiertos, sin permitir dejarla partir, ya que nos cuesta trabajo ver que ese “paquete” por llamarlo de alguna manera, no es necesario que siga formando parte de nuestra vida, el cual ocupa un espacio que impide generar un vacío para que nuevas emociones más afines puedan fluir a nuestro alrededor.

Ahora ya no es cuestión de quedarnos anclados en la culpa, en la pena, el victimísmo, la tristeza, la pérdida, la rabia, etc, ahora es cuestión de reconocerlas, de integrarlas, de aceptarlas y permitir que se transformen en sus potenciales, porque por fin lo decidimos y tenemos la consciencia suficiente de lo que necesitamos y de lo que no nos beneficia en estos momentos, tenemos las herramientas adecuadas para poder salir airosos por muy amarrados que creamos estar, viviendo en calma y en armonía.

Además sin olvidar que tenemos el privilegio de contar con el “Perdón”, el cual nos sana y libera. El Perdón es la llave que abre el portal del Amor Infinito, hace que la alegría se manifieste generando la paz que nuestra alma posee y aliviando todas nuestras penas impuestas durante tantos siglos, calma la necesidad de reconocimiento que solemos tener de los demás y nos conecta con el presente continuo, es decir con el ahora, el cual está tan aparcado y olvidado, ya que nuestra mente no para de viajar en la línea del tiempo ( pasado o futuro ), desperdiciando el impulso de vida y por ello realmente no estamos y simplemente caminamos por caminar.

La siguiente Oración – Decreto – Afirmación, (ya cada uno como se sienta más cómodo en interpretar), sirve para conectar con el Perdón en todos los aspectos, nos centra en el presente y libera ese sentimiento de Culpa que anteriormente se ha comentado y está tan arraigado en general. Pronunciada al final del día nos libera de todas las pequeñas negatividades que construyen las paredes de la separatividad en nosotros. Si uno trabaja con esta Oración durante 32 días consecutivos, se ha comprobado que, en muchos casos, puede sanar quiebres debidos a dolores insuperables existentes en relación con nosotros mismos, otras personas y situaciones de nuestra vida. Ni siquiera tenemos por qué saber que eso está en nuestro interior, solamente tenemos que estar dispuestos a perdonar.

La oración se puede repetir tantas veces como se sienta, trabajarla con algún mudra, en estado meditativo, recitarla como si fuera un mantra, etc, sobretodo sin forzar ni siendo rígidos, hacerla nuestra, ya que es importante que estemos a gusto en todo lo que hagamos, al igual que en apertura y confiando en que poco a poco todo llega cuando tiene que llegar.

 

Oración del Perdón ( de si mismo y de los otros )

“Si alguien o algo me ha herido en el pasado, consciente o inconscientemente, yo lo perdono y lo libero.

Si yo he herido a alguien o algo en el pasado consciente o inconscientemente, yo lo perdono y lo libero.

Si yo me he herido a mí mismo en el pasado, consciente o inconscientemente, yo me perdono y me libero.

(Pidiendo por el mayor bien de los otros y el mío propio).”


La primera parte de la Oración es para perdonar a todas las personas, situaciones, etc que sean ajenas a nosotros, la segunda parte es si nosotros hemos hecho daño o herido, a personas de nuestro alrededor pues también es cuestión de perdonar todo eso que se generó en su momento, y por último y no por eso menos importante el perdonarnos a nosotros mismos porque a veces nos hacemos más daño del que pensamos, evidentemente ya sea de manera consciente o inconsciente. Es una Oración muy sencilla pero bastante eficaz.


Quiero finalizar con un texto breve de “Madre Teresa de Calcuta” haciendo referencia al Perdón:

 

El perdón es una decisión, no un sentimiento, porque cuando perdonamos no sentimos más ofensa, no sentimos más rencor. Perdona, que perdonando tendrás en paz tu alma y la tendrá el que te ofendió.




 
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